En esta segunda parte continuamos presentando al resto de ponentes que acudirán al XXIII Congreso de AEFONA; evento que tendrá lugar en el municipio alicantino de Calpe, del 5 al 7 de diciembre próximo, como venimos anunciando.

A tal fin, comenzamos refiriéndonos a Juan Santos, quien desde muy joven se sintió atraído por el estudio en profundidad de  insectos y aves; afición que más tarde le llevaría a la Universidad para obtener la licenciatura en Ciencias Biológicas.

Sus inquietudes artísticas centradas en la naturaleza -dibujo y acuarela- derivaron posteriormente hacia la fotografía; rama que prefiere practicar en enclaves de costa, así como humedales y zonas de montaña próximas a su ubicación habitual, Barcelona, en los que el conocimiento del terreno y sus características estacionales le permiten ser más exigente en la búsqueda de imágenes.

Juan Santos.1

La luz de determinados momentos -nunca emplea luz artificial- y los colores naturales que aporta a la escena son los que permiten transmitir las emociones que le cautivaron en el momento de la realización de la toma; mientras que la composición y el encuadre son sus señas de identidad.

Es coautor de los libros, Natura y Consigue paisajes espectaculares, y colaborador en los libros Naturaleza ibérica 2012 y Las aves de presa, Sus imágenes se han publicado en las revistas Visión Salvaje, Naturaleza Salvaje, IRIS, La Naturaleza Habla, así como en El Dominical de la Vanguardia.

Ha intervenido, asimismo, en concursos internacionales como los instituidos por BBC Wildlife Photographer of the Year, GDT o Glanzlichter, en los que logró relevantes resultados.

Foto: Juan Santos

A continuación nos es grato dar a conocer a Paco Segarra, ornitólogo y fotógrafo naturalista, quien -tras iniciarse en la toma de imágenes desde un punto de vista esencialmente documental- ha ido evolucionando a lo largo del tiempo para centrarse, en la actualidad, en la exploración de la luz artificial y las posibilidades que ello ofrece respecto a poder mostrar a las distintas especies que fotografía de un modo diferente a lo habitual.

Paco Segarra.1

Sobre su trabajo, Paco acostumbra a subrayar que da mucha más importancia a la acción fotografiada que a la especie que en ella se representa: “Para mí, la especie fotografiada no es del todo relevante, lo verdaderamente importante es la imagen captada independientemente de la especie”.

Ponente habitual en simposios y congresos, Paco Segarra ha intervenido en muy diversos eventos de esta naturaleza en los que ha trasladado a su auditorio -de forma amena y comprensible- gran parte de lo aprendido en su dilatada trayectoria fotográfica.

Su trabajo queda también reflejado en los libros Rutas para fotografiar la naturaleza, Visión Salvaje fotógrafos 2006,  Fauna en Alcobendas,  Guadalajara Viva,  “Aves de Teulada”  y “El Rebollar, paisaje vivo Salamanca”; además de en revistas como Natura y Visión salvaje.

Entre sus galardones fotográficos él mismo destaca el obtenido en el VIII Simposio Internacional de Naturaleza y Fotografía EDC Natura-Fundación Omacha, celebrado en Vila-real en 2011. A lo que se suma un segundo premio dentro de la sección de Aves en el festival Images-Nature de la Baie du Mont St. Michel, en 2013; una mención honorífica en el OASIS PHOTO CONTEST y otra en la sección Mamíferos de MontPhoto, ambas este año.

Paco Segarra.2

Inmediatamente después se hace preciso hablar de César Pastor, compañero inseparable de Paco Segarra y con quien trabaja habitualmente desde hace quince años. Ambos acostumbran a colaborar, de igual forma, en libros y revistas, asistencia a exposiciones fotográficas y en la distribución de imágenes para agencias.

César practica, desde hace años, la fotografía de alta velocidad; para cuyo fin ha realizado diversos viajes a Sudamérica y Centroamérica con el propósito de tomar imágenes del colibrí mediante esta especialidad fotográfica.

Cesar Pastor.1

Cuenta, asimismo, con cantidad de premios obtenidos en certámenes celebrados dentro y fuera de nuestro país. Entre ellos, dos consecutivos a la mejor fotografía de naturaleza en el Premio al Estudio, Divulgación y Conservación de la Naturaleza, Botanic Calducho, 2014-15 EDC Natura-Fundación Omacha. Una mención de honor en MontPhoto 2010 y un primer premio en el apartado de Visión Artística de las Aves en el concurso francés Festival de Oiseau, entre otros.

Cesar Pastor.2

Nos referiremos después a Juan Tapia, a quien el concepto de naturaleza le fue atrapando poco a poco hasta llegar a convertirlo en su fuente de inspiración. Y dedicado de lleno a la fotografía de aves durante cinco años, alcanzó a comprobar que el tema se le hacía monótono; por lo que decidió explorar otros caminos y descubrir nuevas emociones.

Su proceso de aprendizaje en esta nueva fase comenzó por fijar su atención en el trabajo de sus fotógrafos de referencia: Isabel Díez y su estudio “del Alma”, Antonio Camoyán y “la abstracción del Tinto”, Fernando Puche con “la aptitud o concepto fotográfico”, además del “lenguaje visual” de José Benito Ruiz; proceso éste que fue germinando hasta sentar los cimientos de su actual fotografía.

Juan Tapia.1

Ligado siempre a los concursos fotográficos -como reto personal a la vez que por el afán de evolucionar creativamente- Juan Tapia ha cosechado una notable suma de reconocimientos a su trabajo en concursos nacionales e internacionales, entre los que destacan un primer premio en la sección de Fauna del VIII Certamen Fotográfico “Espacios protegidos de la provincia de Almeria” (2007); primer premio temático en el concurso “Día Mundial del Medio Ambiente”  (2011) y el Wildlife Photographer of the Year 2015, Category Winner Impressions.

Asimismo, ha conseguido menciones de honor en certámenes como el Memorial María Luisa, MontPhoto, Asferico, GDT, BioPhotoContest, entre otros.

 

Foto: Juan Tapia
Foto: Juan Tapia

Finalmente nos corresponde hablar de Lluìs Ibáñez, o mejor dicho, dejaremos que sea el propio fotógrafo quien nos acerque a su persona y sepamos -de primera mano- lo que opina con respecto a su trabajo. De lo que ha dicho:

“Muchos años y muchas millas de navegación al ritmo de la vela me han hecho ver el mar de una manera muy personal; de lo cual tomé consciencia al ver el tipo de fotos que hacía.

El hecho de haber practicado durante toda la vida el excursionismo y el alpinismo me enseñó a “escuchar” y “ver” la naturaleza. Y los estudios universitarios de Ciencias me ayudaron a comprenderla.

Lluis Ibanez.1

Gracias a mis estudios universitarios en el ámbito de las humanidades descubrí el mundo del Arte, a los artistas y su discurso; el cual me ayudó a hilvanar el mío propio.

Mis estudios de música y mi profesión, consecuencia de éstos, me enseñaron a canalizar mis pulsos creativos y mis necesidades expresivas.

Hace muy pocos años, y sin buscarlo, logré amalgamar todo ello en una pasión: la fotografía y, sobre todo, a canalizar mi necesidad de expresión .

Pero el lenguaje fotográfico que conocía -el de la fotografía de naturaleza- no me servía para orientar todo aquello que quería expresar. No me interesaba contar documentalmente aquello que veía, sino expresar todo el cúmulo de sensaciones que vivía en la naturaleza.

Por todo ello empecé a tejer mi propio lenguaje fotográfico. A huir de lo obvio y adentrarme en el mundo de la “no evidencia“.

Mi manera de entender la realidad se ve muy plasmada en mi obra. Me interesa explorar mi visión de la realidad, de cómo podríamos entender/describir la existencia de diferentes realidades y de cómo éstas se solapan. Por eso en muchas de mis fotografías busco desmontar la realidad y con los pedazos construir una nueva: DECONSTRUYENDO LA REALIDAD, mi proyecto fotográfico.

No suelo recorrer muchos kilómetros para hacer fotos ya que vivo dentro de un pequeño triángulo con tres parques naturales como vértices . Y porque como dice Lao Tse: “Se puede encontrar el tao sin salir de casa”.

Hago una fotografía muy conceptual, llena de simbolismos, muchas veces muy sutiles. Me interesan, mayoritariamente, conceptos del zen, actitudes esotéricas respecto a la realidad, me gusta ser impredecible, huir de lo obvio, de lo evidente, de lo nítido.

No explico qué premios he ganado ni publicaciones en las que he colaborado porque no lo veo relevante para ayudar a comprender mi obra. Y no realizo talleres porque ya tengo una profesión y no quiero entrar en competencia con los compañeros que viven de ello”.

Y así nos queda de claro. Sin nada más que añadir por nuestra parte.

Foto: Lluìs Ibáñez
Foto: Lluìs Ibáñez

Una vez hecha la presentación de los ponentes que acudirán al XXIII Congreso de AEFONA, nos resta agradecerles su participación y animarles a que sigan haciéndolo en sucesivos eventos que esta Asociación celebre en el futuro.

Con un cordial y reconocido saludo a cuantos lo vienen haciendo posible, una y otra vez, merced a su desinteresada colaboración.

Facebook
Google+
Twitter