En nuestro empeño por dar a conocer a los chavales de AEFONA, hoy es el turno de Miguel Sánchez García. Nacido en 2009, Miguel cuenta ya con una amplia trayectoria como fotógrafo de naturaleza, incluyendo reconocimientos en certámenes internacionales.
Miguel, ¿cuándo y cómo empezaste en esta afición?
Empecé con esta afición gracias a mi padre, que es fotógrafo. Desde pequeño, él me dejaba su equipo y me fue enseñando todo lo que sé sobre fotografía, algo que me motivó mucho a empezar a tomar mis propias imágenes. Rápidamente, mi pasión por la fotografía se unió con mi interés por la naturaleza y la fauna salvaje, lo que me hizo darme cuenta de que esta afición se ha vuelto una parte esencial de mi vida.
¿Qué papel ha jugado tu familia a lo largo de estos años?
Mi familia ha tenido un papel fundamental a lo largo de estos años. Mi padre, siempre ha estado enseñándome y animándome a mejorar, ayudándome a perfeccionar mi técnica y seguir aprendiendo.
Mi madre también ha sido fundamental. Además de apoyarme en todo momento, siempre se interesa por las fotos que hago, preguntándome por cada salida y siempre atenta por ver los resultados, lo que me ha hecho sentir muy acompañado.
Incluso solemos organizar viajes pensando en lugares en donde pueda fotografiar naturaleza y fauna. Esos viajes no solo me han ayudado a mejorar como fotógrafo, sino que se han convertido en experiencias familiares muy especiales.
¿Cuáles son tus disciplinas favoritas dentro de la fotografía de naturaleza?
Dentro de la fotografía de naturaleza, con lo que más disfruto es con la fotografía de fauna salvaje. Me encanta tomar imágenes de cualquier animal, pero en especial me gusta fotografiar aves, tanto por la variedad de especies que hay, como por el reto que supone.
También, disfruto mucho con la fotografía macro, ya que me permite mostrar detalles que normalmente pasarían desapercibidos, además de mostrar animales como anfibios, reptiles o insectos, que son especies que no suelen recibir mucha atención.
Por otra parte, la fotografía de paisaje también ocupa un importante lugar para mí, permitiéndome mostrar la esencia de los entornos naturales y los lugares en donde se desarrolla la vida salvaje.
¿Dedicas mucho tiempo a la preparación de las fotografías (salir al campo, estudiar comportamientos de especies, mejores localizaciones, etc.)? ¿Y a la edición de las imágenes en casa?
Sí, me gusta dedicar tiempo a la preparación de algunas fotografías, sobre todo buscando las mejores ubicaciones y estudiando los comportamientos de las especies que busco fotografiar, además de hacer largas esperas para poder tomar la fotografía que tenía pensada. En cuanto a la edición, por ahora hago un trabajo más básico, ya que aún estoy aprendiendo y no es la parte con la que más disfruto de la fotografía. Me gusta que las imágenes plasmen lo que vi en el campo.
Tu trabajo ha sido reconocido en diferentes concursos, ¿condiciona esto tu manera de trabajar?
No, para mí lo más importante de participar en concursos es dar a conocer mi trabajo y llegar a más gente. Participar me permite que mis fotografías tengan más visibilidad y que personas con intereses similares puedan descubrirlas.
Por otro lado, me da la oportunidad de conocer a otros fotógrafos, aprendiendo técnicas nuevas y viendo imágenes muy distintas a las mías. Este intercambio de ideas y estilos me ayuda a seguir mejorando sin perder mi forma de trabajar.
¿Qué ventajas e inconvenientes encuentras en las redes sociales?
Las redes sociales tienen muchas ventajas, ya que me permiten dar visibilidad a mi trabajo y conocer a gente que comparte mis mismas aficiones e intereses.
Sin embargo, también presentan ciertos inconvenientes, ya que es muy fácil que alguien pueda apropiarse de tu trabajo sin respetar los derechos de autor. Además, el auge de la IA está generando imágenes que en muchos casos están haciendo sombra a las fotografías reales que tanto esfuerzo lleva tomarlas.
¿Te gustaría estudiar o trabajar en algo relacionado con la naturaleza y/o la fotografía?
La verdad es que me gustaría estudiar la carrera de biología, para posteriormente poder dedicarme a algún trabajo relacionado con la conservación de especies. Dentro de la biología, uno de los ámbitos que más me atrae es la herpetología, ya que en los últimos años he desarrollado un gran interés por este grupo de animales, especialmente por las serpientes. Creo que esta profesión puede estar muy ligada a la fotografía, lo que me permitirá combinar dos de mis mayores pasiones.
¿Algún consejo para otros chavales que estén empezando en la fotografía de naturaleza?
Yo siempre digo que lo mejor es llevar la cámara a mano, no guardada en la mochila, porque nunca sabes cuándo va a aparecer una buena oportunidad para hacer una foto. También ayuda muchísimo ver el trabajo de otros fotógrafos, leer sobre fotografía y hablar con gente que comparta la misma afición: se aprenden un montón de trucos y distintas formas de mirar.
Y, sobre todo, tener paciencia. Los buenos momentos llegan, solo hay que estar atento y preparado.
Para finalizar, elige tres o cuatro de tus fotografías favoritas y cuéntanos brevemente algo sobre cada una de ellas.
La primera fotografía que me gustaría comentar es en la que aparece un fulmar ártico volando sobre el mar. Esta imagen me gusta mucho, ya que la tomé durante mi viaje a las Islas Feroe, mientras daba un paseo por el puerto en el que me llamó la atención el vuelo del ave sobre este característico fondo, que parece un mar de reflejos.
Otra fotografía que me gustaría mencionar es la de las hormigas cortadoras de hojas. Le tengo un cariño especial, porque la hice en uno de los mejores viajes que he vivido, en plena selva de Tambopata, Perú. Era una especie que me hacía mucha ilusión ver y fotografiar, y finalmente lo pude hacer durante una de las salidas nocturnas, utilizando un táper de cocina, a modo de difusor para el flash. Esta imagen también me ha dado grandes alegrías después, ya que ha sido reconocida en varios concursos fotográficos, como en el Memorial María Luisa o en Montphoto.
La tercera foto que quiero compartir es una fotografía macro de una culebra bastarda. Los reptiles me apasionan y me gusta ver que cada vez se da más importancia a este grupo de animales, ayudando a que la gente los conozca y los proteja. Por último, otra cosa que me hace tenerle especial cariño a esta fotografía es que la serpiente de la imagen me la encontré en la dehesa de al lado de mi casa, a donde me gusta ir a observarlas, además de rescatar más de una que se ve atrapada en efectos trampa.
Para finalizar, me gustaría mostrar una imagen de un carbonero común. Esta fotografía me encanta por su composición, en la que el ave adopta una postura muy curiosa y el fondo desenfocado ayuda a que toda la atención recaiga sobre ella. Además, es especial porque la tomé en una charca cercana a mi casa, a donde suelo acudir con mi tienda de campaña de camuflaje para fotografiar a las aves que se acercan a beber.
Muchas gracias, Miguel. Te deseamos lo mejor para el futuro.