La fotografía de la naturaleza está de luto esta semana por el fallecimiento el lunes 29 de junio del socio de AEFONA y fotógrafo mexicano Jorge Silva Rivera.
Natural de San Cristóbal de las Casas, localidad del estado de Chiapas, Jorge se destacó como fotógrafo conservacionista que dedicó una gran parte de su vida a retratar el patrimonio natural y cultural de su país.
El compromiso por la fotografía y la conservación se plasmó en aplaudidas exposiciones, que dejaron testimonio de la mencionada riqueza, y en la dirección del proyecto “Legado Verde: Chiapas Indómito”, una llamada de atención hacia este estado del sur de México que, a pesar de contar con siete reservas de la biosfera y tratarse de uno de los territorios con mayor biodiversidad del planeta, está amenazado por la presión que ejerce el crecimiento de la población, la explotación desmedida de sus recursos naturales y la pretensión de instalar varias minas a cielo abierto en su interior.
El mencionado proyecto busca documentar en una serie de publicaciones, de las que es coautor, estos espacios protegidos y las amenazas que los acechan, al tiempo que mentalizar de la necesidad de su conservación. Fue razón más que suficiente para que en 2017 obtuviera el premio “José Antonio Valverde-AEFONA: el Fotógrafo Conservacionista del Año”. Quienes asistimos al XXV Congreso de la Asociación, en Calamocha (Teruel), tuvimos ocasión de conocerle y aplaudir iniciativas de tanto calado.
Con su fallecimiento, Chiapas pierde uno de los más importantes fotógrafos de la naturaleza, pero su legado permanecerá en tantas imágenes como nos dejó para testimonio de una riqueza natural que no puede ni debe desaparecer.
Descanse en paz nuestro compañero Jorge Silva Rivera.