Crónica del III encuentro AEFONA para la conservación: El bosque Atlántico

|

Continúan en nuestras retinas los fantásticos paisajes asturianos que recorrimos el fin de semana pasado; estupenda compañía, interesantísimas ponencias, mucha naturaleza, estrechos lazos de colaboración con entidades medioambientales… este encuentro ha sido excepcional en muchos sentidos, no te pierdas esta crónica a modo de resumen.

Como en anteriores ediciones, desde el vienes hasta el domingo realizamos varias actividades encaminadas a que los asistentes puedan conocer y fotografiar unos valores naturales que por diversas circunstancias se encuentran amenazados o pudiera ser conveniente llamar la atención sobre unas circunstancias concretas que les afectan.

MG_3682El bosque atlántico, que se extiende por la franja cantábrica peninsular, el entorno pirenaico y Galicia, es un ecosistema que por diferentes causas de origen humano se encuentra en grave recesión. De una riqueza medioambiental inabarcable estos bosques contienen una biodiversidad única en nuestro planeta, no sólo por sus características intrínsecas ligadas a las condiciones húmedo-templadas, sino por encontrarse en una zona de transición entre las regiones climáticas atlántica y mediterránea que, tal como nos contó el profesor D. Herminio Nava durante su ponencia, estas regiones son las más prolíficas en especies a nivel mundial

Desarrollo del encuentro

Comenzamos el viernes por la tarde, estábamos citados en el Parador de Villanueva, en el concejo asturiano de Parres para dar la bienvenida a los asistentes y realizar una pequeña presentación de las actividades que teníamos preparadas para ese fin de semana. Y la primera actividad ya prometía diversión fotográfica, pues pudimos asistir a la inauguración de una exposición sobre el encuentro de año pasado en Jaizkibel. Esta exposición reúne 40 fotografías de una gran variedad de autores colaboradores del proyecto Jaizkibel Amaharri y miembros de AEFONA. De itinerancia por la penísula durante el próximo año, esta edición del encuentro anual de conservación ha sido el escenario perfecto para realizar la inauguración.
La tarde del viernes continuó con la primera visita a los bosques mágicos de Asturias. Dos compañeros de Asturias, Jorge Rodriguez y Dulce Prida habían seleccionado varias localizaciones para que fotografiáramos ese fin de semana, y la primera de ella era el bosque mixto de Fíos. Tradicionalmente los vecinos extrajeron castaña pero hoy en día esa explotación se ha abandonado y quedan ejemplares de grandes ejemplares de castaño entre los que crecen jóvenes abedules, acebos y robles. Nos dispersamos por el bosque, dónde sólo se escuchaba el click de las cámaras, pero cuando la tarde comenzó a caer nos volvimos a reunir para visitar una encantadora iglesia en ruinas que había sido engullida por el bosque y la preciosa cascada del arroyo Caín que se encontraba a pocos minutos en coche de allí.

A las seis de la mañana ya estaban en el aparcamiento de Cuerres para fotografiar los acantilados del entorno de los bufones de Pria al amanecer. Aunque las previsiones meteorológicas no eran demasiado buenas, el cielo nos regaló algunas pinceladas de color que pudimos aprovechar. La mañana del sábado estaba ocupada por un ciclo de ponencias en torno al bosque atlántico y la problemática que le afecta.

La acogedora biblioteca benedictina del Parador resultó ser el escenario perfecto por el que fueron exponiendo diversos expertos en materias. Tras la presentación del presidente de AEFONA, Pablo Bou, comenzó su ponencia Antonio Carmona, coordinador de la plataforma Fotografia y Biodiversidad en Asturias. Siguió la ilustrativa ponencia de Herminio Nava, profesor de biología en la universidad de Oviedo, en la que aprendimos mucho sobre los ecosistemas de los bosques asturianos. Tras Herminio llegó el turno de la presentación del documental que los miembros de Jaizkibel Amaharri, José Manuel Cortizo y Niko López, están rodando.

Llegaba el turno de la fauna con Roberto Harta, de FAPAS, el Fondo Asturiano para la Protección de los Animales Salvajes (http://www.fapas.es/), quien nos hizo un ameno repaso a la fauna que puebla los bosques atlánticos . Las dos últimas ponencias se encontraban estrechamente relacionadas, por una parte el sociólogo y experto en incendios de interfaz, Javier Jiménez Caballero, nos ilustró con una interesantísima ponencia sobre la teoría de los incendios forestales y como estos afectan a los bosques asturianos; tras Javier, David Marcos, miembro de Proyecto Roble (http://proyectoroble.blogspot.com.es/p/claves-del-problema-y-resoluc.html), nos dio a conocer las claves de la problemática que afecta a los bosques, principalmente los incendios provocados para la regeneración de pastos.

Terminaron las ponencias y había llegado la hora de comer, disfrutamos de un picnic en el área recreativa de Trambesagües, en el concejo de Ponga, un entorno muy agradable junto al río Ponga. Pero nos quedaba la actividad principal del encuentro en uno de los bosques menos conocidos y mejor conservados de la región, Les Bedules, en el parque natural de Ponga. Nos dirigimos a la localidad de San Juan de Beleño, donde nos recibió la alcaldesa del concejo Dª Marta Alonso Guijarro. Inmediatamente nos sumergimos en un bosque en el que dominaba el haya, y en el que para el disfrute de los asistentes se cerró de niebla aquella tarde, todo un regalo fotográfico que la mayoría supo aprovechar muy bien, hasta que casi se nos echó la noche encima.

Volvimos a madrugar el domingo, esta vez la localización era el mirador del Fitu y la intención fotografiar las luces del amanecer sobre las montañas, aprovechando la espectacular panorámica que puede apreciarse de picos de Europa. La meteorología no fue clemente y no nos dio la oportunidad de llevarnos esa instantánea tan codiciada, decidimos desayunar y volver a intentarlo cuando levantó el sol, tras esta nueva parada en el mirador, desde allí pusimos rumbo a un bosque que nos intrigaba a muchos, el bosque de la Biescona, el hayedo ubicado a menor altura sobre el nivel del mar en Europa. Las exigencias físicas del recorrido y el cansancio acumulado de un fin de semana tan ajetreado hizo que no llegáramos a tiempo para poder cruzar el bosque, sin embargo muchos tuvimos la oportunidad de contemplar la majestuosidad de las grandes hayas que pueden encontrarse en aquel lugar.

El broche de oro lo puso la comida en el Parador de Villanueva, disfrutamos de un menú tradicional asturiano, en un entorno de compañerismo y buen ambiente en el que los asistentes compartimos las experiencias vividas durante aquel corto e intenso fin de semana en los bosques de Asturias.

Repercusión mediática

Este tipo de eventos atrae mucha atención, por una parte los propios participantes se sienten atraídos por un programa repleto de fotografía y naturaleza, pero por otra los medios entienden que un evento de este tipo supone una llamada de atención para el público local, al quienes provoca curiosidad y admiración a partes iguales. Destacar que la prestigiosa publicación online sobre periodismo ambiental, EFEverde, se hizo eco de este evento unos días antes del comienzo del encuentro: http://www.efeverde.com/noticias/asturias-capital-la-fotografia-naturaleza/, Además, diversos periódicos regiones publicaron los días anteriores una reseña sobre este encuentro de fotografía y conservación.

Los propios patrocinadores de AEFONA ven una oportunidad para llegar al público a través de un evento de este tipo. Canson, Fotógrafo Nocturno y Kamera, entre otros, nos han facilitado la organización y han ofrecido regalos a los asistentes, agradecemos sinceramente el interés que han mostrado en este evento, su ayuda ha sido muy valiosa para la organización.
Pero la repercusión mediática que subyace y que tal vez no sea objetivamente evaluable sea la derivada del impacto de la realidad a la se enfrentan los asistentes cuando toman conciencia de la problemática ambiental que ha motivado el encuentro: el declive del ecosistema del bosque atlántico.

Como cada año, se llega a un grupo de personas, mayor o menor dependiendo de las circunstancias, que entienden que en el lugar en el que fotografían o en el que lo han hecho algunos fotógrafos que admiran existe un problema que lo amenaza, y lo que mueve a AEFONA a realizar este tipo de encuentros es la esperanza que esa amenaza se diluya con la divulgación y aportemos nuestro granito de arena para la conservación de la naturaleza.

Conclusión y agradecimientos

Si hay algo que hay que subrayar por encima de todo en este encuentro es el gran trabajo que han realizado Jorge Rodriguez y Dulce Prida para la coordinación y organización de este evento. Desde varios meses antes han estado trabajando en colaboración con el comité de conservación de AEFONA para llevar a cabo este evento y que los asistentes haya quedado tan satisfechos. Su labor y su ayuda no tienen precio, pero esperamos que estas palabras de agradecimiento en nombre de toda la asociación sirvan para expresar nuestra gratitud.

No podemos dejar atrás a

Este encuentro ha servido para establecer lazos de colaboración entre gran cantidad de entidades medioambientales y AEFONA, como Fotografía y Biodiversidad, Jaizkibel Amaharri, FAPAS y Proyecto Roble. Este tipo de colaboraciones son los cimientos de futuros proyectos que darán como resultado un enriquecimiento mutuo, como es el caso de la exposición que se ha realizado este año en colaboración con Jaizkibel Amaharri.

En el sector de la fotografía, y especialmente en el de la fotografía de naturaleza, es de vital importancia compartir opiniones y conocimientos para crecer, esto siempre deriva en una retroalimentación que nos enriquece fotográficamente, pero sobre todo emocionalmente. Todos los que han tenido la oportunidad de asistir a este encuentro, y muchos de ellos son frecuentes en otros que realiza AEFONA, destacan por encima de todo el buen ambiente y el clima de compañerismo en el que se encuentran desde el primer momento hasta la despedida.

Facebook
Google+
Twitter