Primera denuncia del Comité de Conservación

El Comité de Conservación comienza su actividad con el fin de detectar impactos medioambientales graves para denunciarlos publicamente, realizar fotografías y vídeos de apoyo a campañas conservacionistas y convocar quedadas en determinados casos en que puedan ser de utilidad para cambiar la realidad del suceso.

En este caso, nos desplazamos a una laguna llena de residuos tóxicos oleosos, aceites industriales, con un olor insoportable y una acidez que resulta mortal para muchos animales.

A tan solo 21 km en línea recta de la Puerta del Sol, en Madrid, se encuentra la laguna de Arganda del Rey, una laguna de residuos de aceite o de chapapote.

Hemos de ser conscientes de que estamos ante uno de los enclaves más contaminados —y que lleva mucho tiempo contaminando, desde 1989— dentro del Parque Regional del Sudeste, en la Comunidad de Madrid.

Es una extensión de 1,27 ha (un campo de fútbol y un cuarto) y de unos 6 m de profundidad, que conforma un volumen de 76 200 m3 de aceites, aguas ácidas y lodos altamente contaminantes.

Durante decenios se han ido depositando estos residuos del “reciclaje” de aceites con concentraciones muy elevadas de contaminantes muy peligrosos y muy persistentes, con metales pesados, contaminantes cancerígenos y bioacumulativos, es decir, que se incorporan a la cadena alimenticia, con el beneplácito de las diferentes administraciones, tanto central, la confederación hidrográfica del Tajo, como autonómica o local, por el Ayuntamiento de Arganda del Rey.

La administración autonómica compró en el año 2009 la laguna de aceite por un precio de 50 000 €  a las empresas de aceites Ulibarri-Piqsa. En el año 2011, dos años después, sigue estando sin solucionar, con graves efectos sobre la fauna, las aguas, los suelos, la calidad del aire, la biodiversidad, el paisaje, etc.

Mientras, y según cálculos de la asociación Grefa que ha realizado el seguimiento de la fauna en la laguna, han perecido desde 1989 unas 20 000 aves en la laguna: garzas, ánades, limícolas, rapaces nocturnas, etc.

La laguna está  a menos de 50 metros en línea recta de otras dos lagunas dentro del Parque Regional del Sudeste.

Fuimos muy conscientes del gran impacto ambiental de la laguna de residuos oleosos industriales y del riesgo de posibles accidentes. Todos tuvimos fuerte dolor de cabeza, náuseas y vómitos durante horas a causa de la inhalación de los gases durante los apenas 20 minutos que duró nuestra visita.

Tal vez tenga que suceder una gran desgracia para que se adopte alguna solución razonable.

Algunos proyectos proponen hacer desaparecer directamente la laguna, transformándola en un gran vertedero. Otros proponen restaurarla, retirando los residuos vertidos —llevándolos a depósitos de seguridad— y procediendo a una restauración ecológica integral que vuelva a dejar la laguna como un humedal integrado en el Parque, igual que era antes de estos vertidos.

Ecologistas en Acción, Arba, Jarama Vivo y otros grupos han denunciado este hecho desde hace décadas. Hoy el conjunto de la sociedad civil estamos exigiendo una solución ya.

Después de unas elecciones autonómicas y locales, ningún partido ha propuesto soluciones para esta laguna.

En la visita que hicimos tres miembros de AEFONA, entramos por un gran orificio de la valla a la altura del suelo, sin avisos ni carteles. Pudimos constatar en vídeo y fotos la presencia de decenas de aves recién muertas en la laguna, posiblemente por inhalación de gases y por ahogamiento en el aceite si aterrizan dentro.

 

Aquí podéis ver el vídeo:

¡¡¡¡¡¡Desde AEFONA pedimos soluciones ya!!!!!!

 

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