XXV Congreso AEFONA “Conservación y Creatividad, herramientas para el futuro” (II)

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(Comienzo del Sábado día 9 de Diciembre)

 

Afortunadamente, el ágape del viernes noche sirvió para coger fuerzas de cara al día siguiente…

Para comenzar una interesante mesa redonda en la que participaron: José B. Ruiz, José Manuel Cortizo y Paco Membrives. Bajo el título “Del fotógrafo de Naturaleza al fotógrafo Conservacionista” los integrantes de la mesa fueron ofreciendo su punto de vista desde diferentes ámbitos. José B. Ruiz habló más de la imagen del propio fotógrafo y la necesidad de éste de concienciar a través de sus fotografías de la importancia de conservar y preservar la naturaleza. José Manuel Cortizo fue un paso más allá y lo llevó al plano grupal. Propuso la idea de asociar a diferentes colectivos naturalistas y la importancia de la imagen para hacernos eco de lo que sucede y de los atropellos a los que el medio se ve sometido en diferentes zonas. Paco Membrives, a su vez, aportó la visión de los concursos por su experiencia al frente de Montphoto. Habló de la necesidad de éstos de ser cuidadosos en el momento de elegir las imágenes de su palmarés, teniendo en cuenta que fuesen fotos obtenidas de forma ética y respetando, siempre, tanto a especies como a entorno.

El debate, poco a poco, fue traspasando las fronteras físicas de la propia mesa y llegó a la platea, donde varios miembros del público tomaron la palabra y, de esta forma, pudieron aportar diferentes perspectivas. Me vienen a la cabeza las palabras de Alfonso Lario haciéndose eco de la tradición pasada (recordando a Félix Rodríguez de la Fuente, por ejemplo) y de cómo ésta había influido a cierta generación de fotógrafos (o naturalistas) y de cómo no debíamos perder esa tradición. Por otro lado, Paco Márquez nos encaminó más hacia el futuro y dio pistas de qué herramientas utilizar en adelante para poder seguir transmitiendo ese mensaje de conservación al gran público. Y así, entre pasado y futuro, se intentó dibujar cual debía ser la imagen del fotógrafo de naturaleza en el presente.

Una vez finalizada la mesa redonda un, casi obligado, descanso para la puesta en común y la digestión de ideas.

 

Con la mentes de nuevo frescas llegó el momento en que Paco Márquez nos hablase de su proyecto “The Living Med”. Es ésta una propuesta más encaminada al audiovisual, pero sin perder de vista sus raíces fotográficas. Mostró en su presentación dos audiovisuales de cuidadísima estética acompañados, además, con músicas muy cuidadas. Nos contó de la dificultas para obtener determinados planos y de las potentes herramientas de las que disponemos en nuestras cámaras para llevar a cabo proyectos de este tipo.

 

Llegaba, tras la ponencia de Paco, uno de los eventos principales del congreso. La entrega del Premio José A. Valverde al Fotógrafo Conservacionista del año. En esta ocasión el galardón fue a para a manos de Jorge Silva, por su proyecto: “Chiapas: legado verde”. Cabe aclarar que en este proyecto, presentado por Jorge, participan también: Laurence Didion, Luís F. Rivera y Sergio Pedrero. Una vez entregado el premio, Jorge Silva pasó a hacernos una cuidada presentación del mismo. Nos explicó en qué consistía, las dificultades de llevarlo a cabo y la importancia del cuidado del espacio natural de Chiapas a nivel ecológico. Obviamente, todo acompañado de unas preciosas imágenes tanto del entorno como de las más significativas especies que en él se encuentran.

Hasta aquí lo que dio la mañana del sábado. Llegados a este momento, una pausa larguita para que los asistentes pudiesen recuperar fuerzas para lo que venía a la tarde.

Y la tarde se ponía creativa. Como ya he comentado, dos fueron los pilares sobre los que se sostuvo el congreso, conservación y creatividad. Si hasta ahora, sin dejar de mirar al aspecto creativo, el grueso de las ponencias se habían encaminado más hacia la conservación, durante gran parte de la tarde del sábado las presentaciones se focalizaban más en la creatividad, sin dejar por esto de lado un fondo conservacionista.

 

A las 16h comenzaba la charla del colectivo Portfolio Natural. Juan Santos y Uge Fuertes nos mostraban el proceso de realización de su exposición “Pictio: de mano de la pintura”. En ella se muestra un recorrido 7 corrientes artísticas diferentes y cómo los autores se han visto influenciados por ellas en el momento de realizar las imágenes que forman parte de la exposición.

 

José Pesquero dio continuidad a este bloque de ponencias de marcado carácter creativo, presentándonos su último trabajo: “Creaciones, Recreaciones y Abstracciones”. Nos ofreció un amplio compendio de sus últimos imágenes y explicó, además, cual fue el proceso creativo que le fue llevando hacia el trabajo que actualmente le resulta atractivo. Fue una suerte de retrospectiva por toda su fotografía haciendo especial hincapié en aquella a la que en estos momentos le dedica más tiempo.

De nuevo una breve pausa y los consiguientes corrillos entre colegas para comentar lo expuesto en las charlas. Momentos estos, tan interesantes como las propias ponencias porque todos compartimos con todos inquietudes y “visiones”, lo cual resulta enriquecedor.

 

Acabamos el sábado con un retomando el matiz conservacionista con el que comenzó la mañana. De hecho, hasta volvemos a uno de los protagonistas de la mesa redonda que se llevó a cabo al iniciarse la jornada. Era el turno para las palabras de José Manuel Cortizo. En “Madre Piedra-Amaharri. Desde Jaizkibel al Antropoceno”, José Manuel nos habla de la singularidad geológica del entorno de Jaizkibel-Ulia y de la necesidad de proteger y conserva su patrimonio natural. Nos cuenta, también, las diferentes acciones conservacionistas que se están llevando a cabo en la zona con ese fin, como dotar a la zona de una figura de protección como la red europea Natura2000 o la creación de un corredor protegido entre Donosti y Biarritz.

 

Sobre el escenario y preparada para cerrar el turno de presentaciones, Britta Jachinki, que venía a hablarnos del libro: “Crimes” en el que un grupo de reconocidos fotógrafos de naturaleza muestra una serie de impactantes fotografías con un alto contenido de denuncia ecológica. El objetivo del libro no es otro que mostrar lo que está sucediendo a nivel mundial con nuestra naturaleza. Las barbaridades que el ser humano es capaz de hacer “por un puñado de dólares”. Una presentación sobria, en la que hasta el más mínimo detalle está pensado para que el mensaje llegue con absoluta y cruda realidad.

 

Y así, medio consternados y con cierto grado de indignación cerramos la jornada del sábado. Por delante ya, y casi sin que nos hubiésemos dado cuenta de que habían pasado 2 días, solo teníamos la media jornada del domingo.

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