Entrevista a Fernando Ortega

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¿Cuál ha sido la respuesta a los cambios de los usuarios?
Creo que la acogida ha sido muy positiva, mucha gente que nos ha contactado para otros temas nos ha felicitado.

En esta nueva versión hemos se han incluido bastantes de las sugerencias que habíamos ido recogiendo, queremos ir mejorando la web en base a las necesidades de las personas que participan y la utilizan. Por otro lado queremos agradecer la colaboración de muchas personas que nos ayudado a solucionar algunos problemas técnicos que se detectaron los primeros días y que gracias a ellos hemos podido solucionar con mayor rapidez.
-¿Hacia dónde crees que debería enfocar sus esfuerzos una asociación como AEFONA?
Pues creo hoy en día es complicado encontrar el hueco para una asociación de ámbito nacional. Cuando AEFONA nació el colectivo estaba disperso y desconectado, cada fotógrafo casi era una isla. La asociación aglutinó al colectivo y esto facilitó que nos conociéramos todos. La proliferación de asociaciones regionales o locales y la entrada de Internet como herramienta de comunicación y de creación de comunidades ha supuesto un cambio de escenario que desde mi punto de vista obliga a que la asociación se reinvente un poco y encuentre un nuevo rumbo. Creo que la nueva junta ya está trabajando en esa dirección y estoy seguro que con Jose B Ruiz a la cabeza se puede dar un giro muy importante a la asociación.
Una de sus principales motivaciones desde la presidencia de AEFONA, es que la asociación sirva de unión e integración de todos los fotógrafos, aficionados o profesionales, de naturaleza. Desde tu experiencia al frente de Fotonatura, donde conviven los dos grupos, ¿Crees que es fácil aunar bajo un mismo techo a los dos sectores, el profesional y el amateur?
En mi opinión esta dicotomía aficionados/profesionales es algo que no se corresponde con la realidad de la fotografía de naturaleza en España. En estos momentos creo que profesionales de la fotografía de naturaleza en España quedan muy pocos y se están viendo obligados a reinventarse profesionalmente. La evolución negativa del mercado editorial, la irrupción de Internet y en cierta medida la explosión de la fotografía digital han cambiado muchas cosas para siempre.
Actualmente creo que el perfil del fotógrafo de naturaleza más activo es el de un aficionado apasionado que cuenta con un equipo muy completo, en muchos casos mucho mejor que el de muchos profesionales, y que se mueve por toda España visitando a otros fotógrafos con los que comparte motivos fotográficos.
Su motivación no es publicar o vivir de sus imágenes, es disfrutar de la experiencia del medio natural y la fotografía en compañía de otros y compartir su trabajo en Internet. Creo que hemos pasado de una actividad individual a una más social.
En los últimos años se han hecho más y mejores fotografías que nunca, los llamados aficionados pueden tener una dedicación en muchos casos mucho mayor de la que es factible para un profesional que debe rentabilizar cada salida fotográfica al máximo.
Desde mi punto de vista creo que son los profesionales los que deben ver como engranarse con este colectivo creciente de aficionados muy “profesionales” y cuál puede ser su papel en el mercado y en la evolución y proyección de la fotografía de naturaleza en la sociedad.